Nadie nos enseña a ser padres.
Se aprende por el camino, a menudo equivocándose. Aquí recojo algunas ideas que me importan mucho, para quien tiene hijos pequeños y para quien los tiene adolescentes. Vienen de mis libros y de los años pasados junto a jóvenes y padres.
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Lo que se transmite sin palabras
En los primeros siete a doce años de vida, un niño absorbe de quienes lo rodean formas de actuar, costumbres, ideas y convicciones. Ocurre por sí solo: pasan de nosotros a ellos de buena fe, casi siempre sin que nos demos cuenta. Por eso los hijos aprenden mucho más de cómo vivimos que de lo que decimos. No es una razón para sentirnos culpables, sino para mirarnos con un poco más de atención.
«Nadie —hay que reiterarlo— tiene la culpa, todo se ajusta a unas leyes naturales.»
La Via della Luce, p. 87 Para profundizarCompra el libro -
Proteger sin apagar la curiosidad
Un niño ve a un desconocido y corre hacia él, con curiosidad. La reacción más habitual es frenarlo: «¡No debes acercarte nunca a los desconocidos!». Así lo protegemos, pero corremos el riesgo de enseñarle a tener miedo de lo que no conoce, y ese miedo puede quedarse dentro de él incluso de adulto, sin que sepa de dónde viene. También se puede proteger de otra manera.
«[…] una indicación verdaderamente educativa podría ser, en cambio: “¡Espera! Vamos a conocerlo juntos, yo también voy”. De este modo se podría cumplir un objetivo de protección, pero al mismo tiempo se daría la oportunidad de experimentar, ofreciendo una ocasión de Vida.»
All'Alba e al Tramonto, p. 30 Para profundizarCompra el libro 
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También las impresiones son alimento
Nos alimentamos de comida, de aire y de impresiones: todo lo que nos llega a través de los cinco sentidos. Si una comida o el aire no son buenos, lo notamos enseguida; con las impresiones, mucho menos. Y, sin embargo, una casa ordenada, limpia y llena de color alimenta de una manera, y una casa en el caos, de otra: vale para nosotros y vale para nuestros hijos. Vale también para la pantalla que tienen en la mano tantas horas al día. En el Change Your Life Kindle, la experiencia que propongo a los jóvenes, el móvil no se lo quitamos: hacia el tercer día se olvidan de él por sí solos, porque comprenden que es una herramienta y no una dependencia.
«¿De qué impresiones me rodeo? ¿de qué impresiones me alimento? ¿cómo son mi habitación, mi cocina, mi despacho, mi coche? ¿cómo son los ambientes que frecuento? ¿cómo es la ropa que llevo?»
All'Alba e al Tramonto, p. 32 Para profundizarCompra el libro 
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Si tu hijo cambia
Un hijo adolescente cambia deprisa, y a nosotros nos cuesta seguirle el ritmo: seguimos viendo al niño que era y, sin quererlo, le pedimos que siga siendo siempre un niño. De este modo somos nosotros, padres y familia, quienes le impedimos convertirse en adulto. El Kindle, la experiencia que propongo a los jóvenes, tiene una frase guía: «¡Eres mucho más de lo que crees ser!». Vale también para nosotros, los padres: nuestro hijo es mucho más de lo que pensamos de él. Si él cambia, también tiene que cambiar nuestra forma de mirarlo y de estar a su lado, empezando por aprender a escucharlo de una manera nueva, con ojos nuevos, con oídos nuevos…
«El trabajo que hay que poner en práctica es precisamente el de aprender a abrir el propio corazón, aprender a hacer silencio, aprender a acoger, aprender a transmitir lo que uno es, sin ningún juicio. […] si quienes crían a los niños y a los adolescentes han aprendido antes la Vía del Corazón, sus hijos ya estarán en el camino.»
Gocce di consapevolezza, p. 196 Para profundizarCompra el libro -
Su camino, no el nuestro
En la adolescencia llega el momento de la pregunta fundamental: «¿Qué quiero hacer de mayor?». Cuanto antes se encuentra una respuesta, antes toma la vida una dirección. Podemos ayudar a nuestros hijos a planteársela y, después, tomarnos en serio lo que responden, incluso cuando señalan un camino que nadie en la familia ha recorrido nunca. Desanimarlos es fácil; preguntarles «¿cómo piensas llegar?» los ayuda a transformar un deseo en una meta.
«Cualquiera que, sobre todo de joven, haya intentado imaginar por un instante dedicarse a una actividad completamente distinta de la emprendida y desempeñada siempre por sus familiares, seguro que habrá oído decir que no merecía la pena o, como mínimo, habrá sentido cierta incomodidad al considerar horizontes desconocidos para la tradición de su familia.»
La Via della Luce, p. 42 Para profundizarCompra el libro
Educare all'amore per la vita.
Cuatro volúmenes para padres, uno para cada edad de los hijos, de 0 a 21 años. En cada uno, la teoría y la práctica.
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La Mente Assorbente e lo Sviluppo Neurologico
Volumen primero · De 0 a 3 años
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L'Arte di Sviluppare l'Essenza e la Costruzione della Personalità
Volumen segundo · De 3 a 7 años
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L'Architettura dell'Intelletto e l'Armatura dell'Essenza
Volumen tercero · De 7 a 14 años
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Il Centro Magnetico, l'Indipendenza e il Rito di Passaggio
Volumen cuarto · De 14 a 21 años
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